Personajes históricos retratados por Maeztu

Personajes históricos retratados por Maeztu

¿Sabías que Gustavo de Maeztu realizó retratos de importantes personajes históricos? Estos son algunos de ellos:

Beethoven y el poeta (Lord Byron)

Fecha: 1932. Técnica: pintura sobre tela. Medidas: 99 x 119 cm

Vemos en primer término a dos hombres sentados, que representan al poeta inglés Lord Byron y al célebre compositor Ludwig van Beethoven, dos iniciadores del Romanticismo en sendas artes.

Detrás, se alejan en el espacio una red de estanques delimitados por pequeños diques, con escalones, balaustres y un puentecillo. Varios cisnes nadan en uno de ellos. En el fondo, unas filas de arbolillos crecen en la pradera y se destaca en el horizonte un castillo en ruinas (a la izquierda) y otro amurallado (al centro).

Es vigoroso el modelo de primer término –que da reciedumbre a los cuerpos- y delicadamente poético el paisaje, como si fuera una consecuencia de la naturaleza ideal soñada por los creadores: el poeta y el músico. Se representa al primero mirando a Beethoven y a este concentrado en sí mismo, abstraído, como si ambos se inspiraran en ese momento.

La contraposición de términos es correcta. Colorido frío (ocre verdoso, azul turquesa, lilas, verdes alimonados), poco avivado por una luz mágica que se presume de atardecer. Maeztu compone los cuerpos con ritmo, colocando bien las manos de los personajes: el poeta, de perfil, mira a la izquierda y apoya su mano derecha en la barbilla; el músico, en segundo término, de frente, se acaricia las manos.

El tema romántico queda reflejado en el cuadro por ese paisaje de ensoñación, un paisaje concebido siempre como como la traslación de un estado del alma, un sentimiento poético.

 

Víctor Eusa (arquitecto)

Navarra y, en especial Pamplona, no puede entender su arquitectura urbana sin el sello de Víctor Eusa Razquin (Pamplona, 1894-1990).

Maeztu decide retratarlo con la fachada, al fondo, de una sus obras más emblemáticas e imponentes alzadas en la capital foral: el Seminario Conciliar de San Miguel. La pintura de Gustavo está fechada en 1934, tres años después de que Eusa diseñara el edificio.

Víctor Eusa realizó sus estudios de arquitectura en Madrid, que finalizó en 1920. A partir de entonces, se traslada a Pamplona, donde concentra la mayor parte de su obra.

Entre 1937 y 1941, ocupa el cargo de arquitecto municipal de la ciudad y proyecta importantes reformas urbanas como los jardines de la Media Luna o la Taconera.

En 1945, es nombrado arquitecto provincial de la Diputación Foral de Navarra, cargo de desempeña hasta 1962. En esos años y al margen de ese título, diseña hasta 19 edificios de viviendas en Pamplona. El ladrillo y el hormigón eran los materiales que más cómodamente manejaba.

En 1967 fue nombrado académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, y en 1979 deja el ejercicio profesional.

Eusa diseñó, en 1929, la basílica actual de Nuestra Señora del Puy, situada en el alto de Estella-Lizarra y construida sobre la edificación religiosa barroca de la que hoy se conserva el atrio de acceso y que antes fue una ermita. El arquitecto navarro perfiló en ella un estilo moderno neogótico con la estrella de ocho puntas de la ciudad del Ega como protagonista.

Otros proyectos que se pueden destacar de su dilatada carrera son: la Casa de Misericordia, la iglesia de los Paúles, el colegio de Escolapios, el Casino Eslava o el Gran Kursaal de San Sebastián.

 

Tomás de Zumalacárregui (general carlista)

Gustavo de Maeztu realizó diferentes versiones al retratar al general Zumalacárregui. A continuación os presentamos dos de ellas, un precioso lienzo ubicado en el Archivo Municipal de Pamplona y una litografía que se puede localizar en el Museo del Carlismo (Estella-Lizarra).

Tomás de Zumalacárregui (1788-1835), apodado ‘El lobo de las Amezconas’, fue un militar español que llegó a liderar al ejército carlista en la Primera Guerra Carlista (1833-1840).

Durante el reinado de Fernando VII, Zumalacárregui siempre se postuló en su defensa y protección, así como en el posicionamiento del bando antiliberal. Con el fallecimiento del monarca, se originó una atmósfera turbia de enfrentamientos y guerras bélicas: las guerras carlistas. En la primera de ellas, el protagonista por excelencia fue Zumalacárregui, firme defensor del absolutismo de Carlos María Isidro (hermano de Fernando VII), en detrimento de la coronación de la hija de Fernando VII, Isabel,  así como de su madre, la reina consorte María Cristina. Debido a la aprobación de la Pragmática Sanción de 1830, que invalidaba la Ley Sálica, las mujeres podían regir, de ahí el desencadenante de los acontecimientos y la dura intervención del general.

Zumalacárregui murió sitiando Bilbao en 1835 a causa de una grave herida en la rodilla.

Lienzo El general Zumalacárregui (1938)

Gustavo de Maeztu, en 1938 durante la creación del lienzo ‘El general Zumalacárregui’, de grandes dimensiones.

 

Este lienzo de importantes dimensiones que acompaña de fondo a Maeztu en la fotografía fue un encargo realizado por la familia Baleztena para ubicarlo en el Museo de Recuerdos Históricos (Pamplona). Un dato anecdótico es que, debido a estas grandes magnitudes, Maeztu lo pintó en una de las estancias del Monasterio de Irache. Aquí, un pequeño detalle del cuadro en el que aparece el general Zumalacárregui.

 

Litografía Zumalacárregui (1931-1932)

El alavés realizó diferentes litografías en torno a este personaje. Esta una de ellas, ubicada en el Museo del Carlismo (Estella-Lizarra) y propiedad del Museo Gustavo de Maeztu (Estella-Lizarra).