La Estella de Maeztu… y la de hoy

La Estella de Maeztu… y la de hoy

Nuestro pintor, Gustavo de Maeztu, llegó a Estella-Lizarra en mayo de 1936. Vino para pasar el verano junto a su madre, Juana Whitney, pero el inicio de la Guerra Civil hizo que instalara su residencia definitiva en la ciudad del Ega. Dejó tal impronta en sus gentes que, el 4 de febrero de 1947, tres días antes de morir, el Ayuntamiento le concedió el título de Hijo Adoptivo de la ciudad.

Cada semana echamos la vista atrás para recordar cómo eran los rincones de esa Estella en la que vivió Maeztu, de la mano de fotografías antiguas pertenecientes al archivo de Joaquín Ansorena.

Basílica de Nuestra Señora del Puy

El tiempo ha sido imparable en uno de los enclaves más significativos para los estelleses: la basílica de Nuestra Señora del Puy.

Su historia comienza en torno al año 1085, cuando —dice la tradición— unos pastores de Abárzuza descubrieron en una cueva de este alto iluminada por las estrellas la imagen de la Virgen con el niño, y el rey Sancho Ramírez mandó levantar una ermita en su honor. Esta pequeña construcción fue sustituida, siglos después, por una iglesia barroca. Es la que corresponde a la fotografía antigua y de la que hoy se conserva el atrio de acceso.

El actual templo, un edificio moderno de estilo neogótico con la estrella de ocho puntas de la ciudad como elemento principal, fue diseñado por el arquitecto navarro Víctor Eúsa y se construyó entre 1929 y 1951.

Como se ve en las fotografías, el tiempo tampoco pasa en vano para la explanada desde la que se puede disfrutar de una visión panorámica de la ciudad monumental de Estella-Lizarra. De esa imagen de la Virgen que en 1909 donaron los estelleses residentes en Argentina ya no queda rastro alguno. En el pedestal de la talla podía leerse: “Recuerdo de la colonia argentina y otros devotos en la República Argentina a Ntra. Sra. del Puy. 1909”. Y tampoco queda nada de la pequeña fuente que se instaló unas décadas después a sus pies. El 8 de febrero de 1996, un fuerte viento tumbó los árboles que rodeaban la figura, provocando su derribo.

Museo: Palacio de los Reyes de Navarra

El edificio que alberga el museo corresponde al Palacio de los Reyes de Navarra, también conocido como Palacio de los Duques de Granada de Ega, y es la mayor muestra del románico civil (siglo XII) de la Comunidad foral. Desde mediados del XIX hasta 1951 se transformó en cárcel del Partido Judicial de la ciudad. En 1991 se acondicionó como Museo Gustavo de Maeztu.