Fondo pictórico

La colección permanente

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11

Retrato de la Reina María Luisa

Nº de inventario: 532


Tema: Retrato femenino
Técnica: Pintura sobre tela
Fecha: 1789
Medidas: 166 x 133 x 10 cm

DESCRIPCIÓN

El retrato de la reina Mª Luisa de Parma nos la presenta casi de medio cuerpo y se sitúa, como es habitual en un espacio teatralizado mediante cortinaje de terciopelo que a modo de telón descubre, al igual que en el retrato de Carlos IV, del que forma pareja, un elevado plinto con pilastra de orden gigante. A diferencia del retrato del rey ella mira directamente al espectador destacando por el contrario un fuerte carácter y una actitud resolutiva ejerciendo sobre Carlos IV una gran influencia.

 

La reina viste traje de gala, muy ceñido en la cintura, de seda y adornado con encajes y tules blancos con corpiño que deja ver un gran escote y con sobrefalda en tonos azules. Su cabeza se cubre con un ostentoso tocado siguiendo la moda francesa. Con la mano izquierda sujeta de manera delicada la sobrefalda mientras que en la mano izquierda porta un abanico cerrado y señala con un dedo la corona que descansa sobre armiño encima de un consola bajo la cual se inscribe le nombre de la reina. La presencia de la corona es una clara alusión al poder real recién adquirido. Destaca en este cuadro el tratamiento realista del rostro de María Luisa de Parma muy realista en el que nos muestra una mujer avejentada que solo tiene treinta y ocho años cuando se pinta el cuadro. En estos momentos ha tenido numerosos abortos y diez hijos habiendo perdido la escasa belleza y frescura de su juventud. El pintor refleja muy bien el matiz amarillento del rostro y esa gesto duro y adusto recalcado por la boca cerrada y apretada de una mujer que había perdido toda su dentadura. Así el gesto adusto es un manera de disimular, de coquetería, de una mujer desdentada cuyos dientes habían sido reemplazados artificialmente en su mayoría. Pero también el rostro, frente a la bonhomía del de Carlos IV refleja una cierta altanería remarcado por la viveza de los ojos. El modelo iconográfico seguido por Antonio Martínez se aproxima a los que en estas fechas realiza Francisco Folch de Cardona.

 

 

Retrato oficial de la reina MªLuisa de Parma . De algo más de medio cuerpo se sitúa delante del arranque de una pilastra y un cortinaje de terciopelo. Figura frontal. La reina viste de gala, con traje ceñido  de seda, adornado con encajes y tules blancos con corpiño  con gran escote y sobrefalda azul . Cubre su cabeza con un ostentoso sombrero. Con el brazo derecho señala una mesa donde se asientan una corona y un mano con armiños situados sobre una consola, que hacen alusión al poder real, mientras con la otra sujeta suavemente su falda.. Al fondo amplio cortinón de terciopelo.

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11