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1928 va a ser un año especialmente intenso en el nada anodino existir del pintor. Nada más comenzar, el 4 de enero, la Asociación de Artistas Vascos celebraba su 2ª Fiesta Social en los locales del hotel Carlton bilbaíno. Debido al éxito obtenido, el 2 de enero se obsequió a Alejandro de la Sota en el hotel Torróntegui en agradecimiento a las fiestas que organizó y al apoyo manifestado. El banquete fue ofrecido por Gustavo de Maeztu, en representación de la Asociación y por Mario Ugarte del grupo "Oriente".
El 12 de enero, en Vitoria, su Ayuntamiento rendía homenaje a Ramiro de Maeztu, en el hotel Frontón, como tributo de sus paisanos al recientemente nombrado embajador en Argentina. Al mismo acudieron su madre, su hermana María y Gustavo. Para Gustavo, este festejo supuso el reencuentro con los primeros días de su vida. Cambiando impresiones con un íntimo amigo le contaba que su ausencia "no era olvido de su cuna, sino necesidad imperiosa de la vida y el arte". |