Entrevista a José Carlos Mainer sobre la huella judía en la Edad de plata de la literatura española

Entrevista a José Carlos Mainer sobre la huella judía en la Edad de plata de la literatura española

Este sábado, 3 de febrero, hemos recibido en el Museo Gustavo de Maeztu a José Carlos Mainer (Zaragoza, 1944), catedrático emérito de la Universidad de Zaragoza, doctor en literatura española y crítico literario. Ha publicado numerosas ediciones críticas de clásicos como Pío Baroja, Valle-Inclán o Machado, así como algunas biografías de escritores españoles de la misma etapa. Además, dirige la investigación en la Residencia de Estudiantes de la colección epistolar.

Con motivo del ciclo  Un faro de luz europea para un mundo en sombras, ha impartido en nuestra pinacoteca una conferencia con el título Huellas judías en la literatura español(1900-1936).

– En 1975 publicó La edad de plata, un ensayo que esboza la vida intelectual en España desde las últimas décadas del siglo XIX hasta la Guerra Civil. ¿Qué ha supuesto la acuñación del concepto para el estudio de la literatura española?

– El término ‘Edad de plata’ ya tenía antecedentes, pero a finales del franquismo, cuando se publicó mi obra, puso en relieve el señalamiento de una tarea cultural y de una España brillante, a la vez con elementos tradicionales y con un tono crítico. Era lo contrario a lo que el franquismo había significado. Era una reivindicación, una recuperación sistemática de la vanguardia.

– ¿Qué presencia ha tenido en la literatura española del siglo XX el elemento judío?

– En España, el antisemitismo era minoritario, en parte por la escasa cantidad de judíos que había. Onésimo Redondo y el nacionalista gallego Vicente Risco son casi los únicos con elementos antisemitas en sus obras.

Siempre se ha dicho que Pío Baroja también era antisemita.

– Sí, y por desgracia lo trató en su literatura. Pero hay que hablar de un antisemitismo vulgar, puesto que no da grandes argumentos. Y no vuelve a haber una sola alusión a ello después de la Primera Guerra Mundial, cuando supo del holocausto. Lo que tenía Pío Baroja era una desconfianza a los judíos intelectuales.

– Usted es un viejo amigo del museo. Conoce la pequeña obra literaria de Gustavo de Maeztu.

– Su faceta literaria es indisociable de la pictórica, pero en la literatura es más imaginativo que en la pintura, más realista. Era lo habitual en varios artistas de la época.

 

Para ver todas las imágenes de la conferencia:

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