Pedro Osés en la Fundación Oteiza

 

El pintor Pedro Osés

El pintor Pedro Osés

 

El trabajo pictórico de PEDRO OSÉS es sin duda una referencia de la pequeña historia de la pintura reciente de Navarra. Actualmente podemos contemplar un trabajo suyo muy interesante en la Fundación Jorge Oteiza de Alzuza, es por esta actualidad que rescatamos este artículo que se publicó en Diario de Navarra.

 

EL ARTISTA EN SU HÁBITAT IX. PEDRO OSÉS O EL COMPROMISO CON LA NATURALEZA.

 

Pedro Osés lleva muchos años buscando el camino, ese que le ubique en el mundo exterior sin colisionar con el interior. Llegar al conocimiento, tal vez sin intenciones de posteriores revelaciones, de la existencia de una Arcadia habitable. De ahí que en su periplo vital y artístico, el motivo central es el de un valle, naturaleza en plenitud que hay que remontar, acentuado por el de una gruta en la que hay que entrar, para alcanzar el mundo del más allá, escarceos de los símbolos de la búsqueda de la matriz original, tal vez todo aquello anterior al artificio humano. Pensado de otra manera, es allí donde, por anacoresis, se volverá a encontrar la apertura, volviendo al fondo común las diferentes figuras del ser.

 

Su trayectoria es larga, discontinua. Resulta difícil seguirle, ya que en ocasiones como el río Guadiana, ha desaparecido para volver a emerger con más caudal, con trabajos en los que la sensibilidad y el romanticismo, justifican las ausencias, incluso las potencian.

 

Su nombre en los inicios está ligado a Aquerreta, Baquedano, la Escuela de Artes y Oficios de Pamplona: “Empecé a pintar a mi aire con influencias mil, tanto de la historia del arte (Giotto, surrealistas, expresionistas, abstractos, Klee…), como imaginería de la publicidad, cartelismo, que en esas cosas trabajaba yo entonces. Y mucho más…los realistas madrileños conocidos de Isabel, Antonio López, Julio López Hernández, Amalia Avia, otros más pop como Alcaín… Conocer esos mundos fue un descubrimiento”.

"Roble" (2007)

"Roble" (2007)

 

En nuestro recuerdo, una página especial en la historia de la pintura de Navarra, el trabajo en colaboración con Aquerreta sobre Mayo del 68. Momentos intensos, movidos por el resorte del cambio, del avance, de la ruptura: ”Aquello tuvo bastante repercusión a nivel popular. Un titular de un diario de la época dice que la exposición era visitada diariamente por cuatrocientas personas…”.

Y llegaron los Encuentros del 72, la gran oportunidad para constatar lo que rea la vanguardia en todos los ámbitos de la cultura, acontecimiento especialmente singular en una ciudad como Pamplona, dispuesta y desconcertada, a la larga, fascinada de haber vivido una experiencia así: “Aunque ya había viajado un poco y visto y oído distintas manifestaciones de lo que se llamaba la vanguardia, los Encuentros de Pamplona del 72 fueron una oportunidad para tener una visión bastante amplia, lo que se venía haciendo a nivel internacional. Una sobredosis”.

"Dedis", 1971

"Dedis", 1971

 

Tras esta etapa más social, se inicia en esencia y con los requiebros propios de un discurso estético largo y fundamentado, la base del trabajo de Osés, el acercamiento a la naturaleza, el maridaje leal que en él surge de una forma vocacional y casual: “Cayó en mis manos el relato de un montañero, un tipo curioso y aventurero, que me dio pie a iniciar una serie de imágenes sobre la montaña…”.

Tras esto, un surco de ausencias y presencias, compaginando la pintura con otro aspecto de la creación poco prodigado en nuestra Comunidad y en su caso, muy ligado a la estética del pop su abundante y siempre interesante desarrollo del cómic, realizando ilustraciones para revistas como Disco-Exprés, El Víbora, Makoki, así como ilustraciones de libros y asimismo sus exposiciones, siempre carentes de artificio, en la Galería Amadís, Estampa, Mixtos de Ciudadela, en el Museo Gustavo de Maeztu, en la casa de cultura de Cizur Mayor donde sus trabajos nos dejaron sobrecogidos en un atardecer gozoso a Juan Manuel Bonet y a mí. Poco después, la exposición Silencios, permitió sentir la intensidad de su creación, siempre discreto, nunca indiferente, obras maduras y serenas, forjadas desde la lateralidad, ajenas a casi todo, excepto al sentimiento puro de entendimiento con la naturaleza.

"Pasándalo bien" (1976)

"Pasándalo bien" (1976)

 

Y es que el paisaje impregna toda su producción, en él observamos dos dimensiones intrínsecas relacionadas, la física, esto es, material y convincentemente objetiva, y una dimensión más cultural y por tanto subjetiva.

Lo cierto es que cada elemento plasmado por Osés en sus trabajos, ya sea fragmento, una montaña, un árbol, presentan una realidad, una espacialidad y una temporalidad objetivas, propias e independientes de la mirada del buen observador. Pero tenemos que tener en cuenta que, una vez percibidos por cualquier individuo, una vez codificados mediante el sinfín de filtros tanto personales como culturales, esos elementos paisajísticos expresados, adquieren significados y valores, es más, no dudo de que en su caso, alcanzan un contenido simbólico.

Simbólico y también místico, espiritual, los paisajes de Osés están comprometidos vitalmente con la naturaleza, con la tranquilidad, con el equilibrio ecológico, con la búsqueda de la sostenibilidad, del respeto con el medio. Yo considero que sus paisajes pueden interpretarse como un dinámico código de símbolos que nos hablan de la cultura de su pasado, de su presente y también de su futuro.

"Jugando" (1982)

"Jugando" (1982)

 

De ahí que el estudio de Pedro Osés es su entorno y su horizonte, se me antoja que puede estar en Larrasoaña o en la cima de una montaña. Osés no tiene ataduras, sí sin embargo, retos y empeños, como su compromiso activo y concienciado en alertar del peligro de los alimentos transgénicos.

Siempre encuentro en este gran artista, el empeño de llegar a alcanzar esas cumbres nítidas, limpias, en las que el cielo se funde con la tierra en un abrazo sencillamente natural. No puedo dejar de recordar cada vez que me enfrento a la contemplación de sus bellos trabajos  aquello que Tolstoi confesaba en sus Diarios: “El cumplimiento de la ley de la naturaleza, eso es la sabiduría, la fuerza, la vida. Y el cumplimiento de esta ley no tiene ni sonido ni olor. Es lo que debe ser cuando es sencillo, discreto, sin esfuerzo; entonces es poderoso.”

Camino Paredes